viernes, 11 de septiembre de 2009
¿Fracaso escolar relacionado con las emociones?
"Los niños que no saben interpretar ni expresar las emociones correctamente se sienten siempre frustrados. Esencialmente, no comprenden lo que ocurre. Si uno comete errores en el mensaje emocional que emite, verá que la gente reacciona de forma extraña; uno es rechazado y no sabe por qué. Si uno cree que está mostrándose contento pero, en realidad parece demasiado nervioso o furioso, descubrirá que los otros chicos a su vez se ponen furiosos con uno, y no sabrá por qué. Estos chicos acaban sintiendo que no tienen idea de cómo controlar la forma en que los tratan los demás, y que sus actos no tienen ningún efecto en lo que les ocurre. Eso hace que se sientan impotentes, deprimidos y apáticos."
Stephen Nowicki
Psicólogo de la Emory University
Este autor estudia las habilidades no verbales de los niños; afirma que los niños que emocionalmente se encuentran perturbados, además de quedar socialmente aislados, también se ven afectados en sus capacidades intelectuales.
Parafraseando a D. Goleman se podría decir que el aula representa una situación tanto social como académica; lo cuál implica que tanto la ansiedad como el desconcierto de estos niños interfieren en su capacidad para aprender con eficacia.
La autorregulación de la ira y contagio emocional aportan datos como: una estrategia posible de aplicar en estas situaciones sería distraer a la persona alterada, mostrar empatía con sus sentimientos y su perspectiva, para luego atraer su atención a otra situación alternativa, que le permita armonizar con sentimientos más positivos.
Esta influencia emocional permitirá al niño desviar su ira, ansiedad u otra emoción negativa, favoreciendo el control de sus emociones, adquiriendo habilidades de este tipo.
Aún no se puede afirmar hasta qué punto impactan las emociones en la capacidad intelectual de los sujetos, pero, existen datos actuales que sugieren que las mismas pueden ser más poderosas que el coeficiente intelectual, y que las aptitudes emocionales pueden ser "aprendidas" y "mejoradas" por los niños.
Esta mejoría en las emociones depende en gran medida de la voluntad por parte de los adultos, ya que serían los encargados de dicho aprendizaje.
Nuestras prácticas educativas en general se concentran en las habilidades académicas, mostrando indiferencia autista por la inteligencia emocional; los aspectos socio culturales, económicos, la marginalidad, conflictos familiares, violencia, maltrato, etc. afectan las emociones afectando el aprendizaje dentro del aula, siendo en muchos casos responsables del fracaso escolar.
Un tema no menor para tener en cuenta al momento de -como docentes-poner en marcha nuestras prácticas educativas. Un buen vínculo docente/alumnos propicia la confianza, armonía grupal y la autoestima, favoreciendo la resiliencia.
Estudios realizados en Universidades de los EEUU comparando escuelas de control con las que tienen en cuenta la inteligencia emocial, se observaron resultados:
1) Alumnos más seguros de sí mismos
2) Más sociables
3) Más democráticos
4) Con mayores habilidades para la resolución de conflictos.
5) Mejor dominio de sí mismos.
6) Disminución de tristeza y decepción
7) Menos iniciación en la droga
8) Menos delincuencia
9) Mejores puntuaciones en pruebas de desempeño
10) Más compromiso con los pares
11) Conducta mejorada
12) Habilidades sociales
13) Disminución de la ansiedad y el aislamiento
14) Más reflexión antes de actuar
15) Clima más positivo dentro del aula
16) Apego a la familia y a la escuela
17) Habilidades para manejar problemáticas interpersonales
18) Menos violencia en clase
19) Mayor disposición a cooperar
20) Mejoras en el autodominio, conciencia social y toma de decisiones sociales: dentro y fuera del aula.
Resulta interesante tener en cuenta entonces: las emociones de nuestros alumnos, atender sus lenguajes no verbales, identificar los síntomas emocionales cuando se producen; mucho antes de que se conviertan muchas veces en reacciones violentas.
La violencia en nuestras escuelas resultan moneda corriente, cuando se desata la violencia en una instancia previa existió arrebatos emocionales que no fueron detectados a tiempo.
Además de interferir en la capacidad intelectual, las emociones provocan todo tipo de reacciones: inhibición, retraimiento, ira, violencia, etc.
La inteligencia emocional es un concepto nuevo dentro del campo de la psicología, sin embargo resulta pertinente tenerla en cuenta en Educación; ya que mejoraría las relaciones vinculares y las capacidades intelectuales de los alumnos.
"La Inteligencia Emocional"
Por qué es más importante que el cociente intelectual
D. Goleman Edit. Vergara-Edic.2000
Trabajo de la Lic. Ana Maria Sanchez
http://sitiodeanamaria.blogspot.com/
lunes, 24 de agosto de 2009
Ley Nº 8.077 de Ejercicio Profesional para los Técnicos Superiores en Psicología Social
Los Técnicos y Trabajadores de la Psicología Social de Mendoza tienen Ley promovida, luchada, trabajada y sobre todo creada por la Asociación de Trabajadores en Psicología Social (AdeTePS).
Felicitaciones a todos los compañeros de Mendoza, por la obtención de la Ley, lento pero seguro se van abriendo fisuras en los distintos puntos del país.
Gracias Ricardo Hervida Marengo por hacernos llegar esta información tan preciada para todos los Trabajadores de la Ps. Social Argentina.
Los Profesores y Trabajadores de la Psicologia Social los saludan
Felicitaciones a todos los compañeros de Mendoza, por la obtención de la Ley, lento pero seguro se van abriendo fisuras en los distintos puntos del país.
Gracias Ricardo Hervida Marengo por hacernos llegar esta información tan preciada para todos los Trabajadores de la Ps. Social Argentina.
Los Profesores y Trabajadores de la Psicologia Social los saludan
miércoles, 12 de agosto de 2009
Pobres y Empobrecedores - Reflexion Sacerdotal
Demasiado para ser casual
Por Eduardo de la Serna *
A raíz de declaraciones habituales del Papa, relacionadas en este caso con la colecta anual Más por Menos, algunos retomaron en nuestro país el tema de la pobreza: “escándalo” la llamó Benito 16. “Escándalo” repitió el cardenal Bergoglio. La pobreza nos duele, remarcó con su habitual glamour el presidente de la Sociedad Rural, la pobreza es el tema principal en el diálogo, destacó monseñor Alcides Casaretto, la pobreza es el tema que ocupa lugar principal en los medios de comunicación social en nuestros días. Demasiada insistencia en tan poco tiempo para ser casual. ¿Qué ocurrió? ¿De golpe descubrieron a los pobres aquellos que ayer los ignoraban? ¿Será que “ayer” no había pobres y los hay desde poco después de las elecciones? ¿Será que algo ocurrió puntualmente para que el tema se desencadenara? Demasiadas casualidades, que nunca son inocentes en política.
Que en Argentina haya pobres es realmente un escándalo. Que haya uno solo, lo es. Pero miremos un poco más. “El hambre es un crimen”, afirmaban los siempre castigados “chicos del pueblo”, a lo que obviamente adherimos. Personalmente ya me llamó la atención que un diario destacara, semanas atrás, que los chicos pobres comían cuises, algo que es remedo de lo que decían los diarios en el 2002 (“caballos, ratas y sapos”, decían entonces). Insistencia en el diálogo, escándalo de la pobreza, gravedad de la situación de los pobres, temas remanidos... ¿será que “alguien” nos quiere decir que estamos como en el 2001-2002?; ¿será que ese/esos “alguien” quiere/n alentar el imaginario para que no nos “escandalice” sino que deseemos que un gobierno constitucional “no termine”?
Una reflexión
Cuando escucho a ciertos sectores progresistas decir que “no hay que judicializar la pobreza”, realmente me molesta mucho. Personalmente creo que DEBE judicializarse. La pobreza es un crimen, y debe ser penado todo lo que sea responsable y “ejecutor” de que los pobres sean más (más pobres y más los pobres). Creo que el Poder Ejecutivo no puede ser indiferente a la “escandalosa” distribución injusta del ingreso; creo que el Poder Judicial debe considerar un crimen que no se subsane el delito y sancione a los responsables, y creo que el poder legislativo debe sancionar todas las leyes necesarias para que los pobres sean cada vez menos (menos pobres y menos los pobres).
Ahora bien, ¿por qué hay pobres? Esa es la pregunta fundamental. Por eso me parece totalmente empobrecedora la palabra “excluidos”, lo he dicho en otras ocasiones: porque “excluidos” no implica “excluidores”, porque nunca hay “responsables”. Porque los pobres en Argentina no son pobres por vivir en un país pobre (¿hay en el mundo muchos países más ricos que la Argentina?). Entonces, preguntarse “por qué hay pobres” es el paso fundamental para enfrentar el escándalo. Sin una seria respuesta a esa pregunta, todo es teatro. O burla. ¿Cuáles son las causas de la pobreza? ¿No tiene nada que ver en la razón de que haya tantos muy pobres, el hecho de que haya pocos tan ricos? Y para que nadie me acuse de “neo-marxista” recuerdo que la frase “los ricos son cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres” pertenece a Juan Pablo II. ¡Ah!, y la frase “imperialismo internacional del dinero” fue dicha por Pio XI.
¿Qué es el escándalo?
La palabra “escándalo” es una palabra usada con mucha frecuencia por la Iglesia. Aunque a veces, de un modo extraño. En la Biblia el escándalo es la trampa en el camino, la piedra que hace tropezar. Es decir, es lo que impide avanzar, lo que no deja caminar. Pero uno puede “escandalizarse” de cosas positivas, y en ese caso ¡pobre del que se escandaliza! , o escandalizarse por malos ejemplos, y en ese caso ¡ay del que escandaliza! ... En nombre del “escándalo” muchas veces en la Iglesia se “esconden” curas pederastas, para que no haya “escándalo”, o se cuestiona al periodista que muestra aquello que escandaliza, como un torturador “relocalizado” en Chile. En realidad, fijando el ojo, el escándalo no lo provocan los que muestran lo que escandaliza, sino quienes lo obran: los pedófilos, los torturadores, los miembros de la institución eclesiástica que se muestran con “relaciones carnales” con el poder económico o político.
Ahora bien, si miramos así, en lo personal, la pobreza no me escandaliza. La pobreza me compromete, me impulsa a hacer lo más que sé y puedo para enfrentar la injusticia que la provoca. En lo personal, lo que me impide caminar, lo que me parece que es una trampa en el camino es la riqueza. La ostentación, pornográfica con frecuencia, es lo que escandaliza. Los injustos, los victimarios me escandalizan. Y quienes son cómplices, aduladores, o difusores. Lo que es un escándalo es la riqueza, ¡no la pobreza!
La propiedad privada
Como no podía ser de otra manera, en plena fidelidad a su historia, la Sociedad Rural insistió en el tema de la propiedad privada. Es absolutamente coherente. Nunca se preocuparon de los “privados de propiedad”. Pero en lo personal, y con el sustento que me dan el Evangelio y el Magisterio de la Iglesia, no la escuela de Frankfurt, creo que mientras la propiedad privada sea vista como un “absoluto”, o un “dios”, la pobreza seguirá creciendo. Y doliendo. Aunque nunca olvido aquello que repetía Carlos Mugica: “primero se apropiaron de todas las tierras y después hicieron el Código Civil”. Todo lo expoliado ayer y hoy a América latina parece que no “era” propiedad privada, y la “deuda externa” parece que empieza cuando ellos deciden, y no cuando Bolivia fue saqueada, Paraguay masacrado, Colombia devastada... Y los indígenas “simplemente” aplastados, robados, y víctimas de un genocidio que algunos llaman “el mayor genocidio de la historia”. Difícilmente algunos hubieran podido fundar la Sociedad rural o entidades afines si antes no saqueaban a mapuches, tehuelches y tantas otras etnias “dueños de la tierra”, para después ser “terratenientes”, “gente de campo”. Pero aunque desmemoriadamente olvidáramos esto, la insistencia en la propiedad privada, y el olvido del fin social de la propiedad sin ninguna duda es “la madre de todas las causas” de la pobreza.
Los nombres
En realidad, creo que un elemento que nos permite entender el momento que vivimos es el tema de “los nombres”. Precisamente los pobres son los que nunca tienen nombre: son “los negros”, “los paraguayos/bolivian os”, los cabecitas”, o simplemente “los pobres”, pero nunca tienen rostro, nunca tienen nombre. Los ricos, en cambio, tienen nombre propio. Tan propio como su propiedad. Se llaman Maurizio, Francisco, Ernestina, Amalita. Y mientras los pobres sigan siendo “anónimos”, o sean simplemente “números”, no se tocará el corazón del problema. Basta pensar la movilización que ocurrió cuando el pobre una vez tuvo nombre y se llamó “Barbarita”. Que los pobres dejen de ser número y tengan rostro y nombre se vuelve intolerable. Y duele. Porque la pobreza y los pobres no escandalizan. ¡Duelen! Por eso que se hable de “estadísticas”, “número de pobres”, no es un tema importante. Es serio, pero no habrá movilización hacia las causas. Pero el problema que provoca reconocer el nombre y el rostro es que duele, huele, se palpa. Una cosa es hablar de “un/los pobre/s” y otra abrazar su cuero curtido y reseco, sentir su olor a humo en invierno, su cara fácilmente imaginable distinta si hubiera nacido en otro lugar con otra alimentación, y otro cuidado.
Pero lamentablemente creo que hay que decir que no sólo los pobres no tienen nombre. También los culpables nunca lo tienen. Ver discursos y documentos eclesiásticos cargados de buenas palabras o ideas interesantes, pero donde nunca hay un nombre, nunca un rostro, hace difícil darle crédito. Escuchar hablar del escándalo de la pobreza, sin que se nos diga por qué hay pobres y por responsabilidad de quiénes hay pobres, puede terminar siendo un discurso retórico y vacío. Hay pobres porque hay ricos. Especialmente en Argentina. Y si los ricos tienen nombre, no está mal recordarlo. Con alguna exageración, pero parte de verdad, San Jerónimo decía que “todo rico es ladrón o hijo de ladrón”. Y es doctor de la Iglesia. Y si alguien es ladrón, es “empobrecedor”.
Una mirada a la situación actual
Hay pobreza. Es evidente y grave. Creo que la pobreza ha aumentado en los últimos tiempos, al menos es lo que vemos en nuestros barrios los curas amigos. No es fácil decir cuánto, pero insisto: no me escandaliza compartir momentos con los pobres, me escandaliza ver a la mesa de enlace tirando leche; no me escandaliza –sí me compromete y moviliza– que aumenten los pobres, me escandaliza que los ricos sean diputados, o jefes de gobierno, o manejen medios y la opinión pública; no me escandaliza ver al pobre a la cara y llamarlo por su nombre, me escandaliza ver a sectores de la Iglesia de Jesús, el Mesías de los pobres, e Iglesia de los pobres, cercana de los responsables de la pobreza.
Pero –por otro lado– sí creo que hay un clima enrarecido. La trascendencia del telegrama del Papa (infinitamente mayor comparada con la poca trascendencia que tuvo su reciente encíclica toda ella dedicada a cuestiones sociales), los discursos en la Sociedad Rural diciendo “por ahora” no cortamos puentes, defendiendo a Martínez de Hoz, y creando evidente clima destituyente, sí es preocupante.
Es curioso: los obispos argentinos nunca pusieron al arzobispo de La Plata, Héctor Aguer en ninguna comisión episcopal, y justo en estos momentos difíciles, lo eligen presidente de la comisión episcopal de Educación, como queriendo “marcarle la cancha” al Gobierno en un campo tan específico y sensible a antiguas conferencias episcopales. No hace falta recordar que durante las dictaduras el Ministro de Educación era consensuado con el Episcopado, y lo mismo se hizo en los gobiernos democráticos sucesivos. Elegir para ese cargo episcopal a un obispo con evidente vocación de cruzado, es obviamente para “cruzar” al gobierno en este tema. Su referencia en sus dos declaraciones de hace un mes y la semana pasada aludiendo al “neo-marxismo” no hizo sino recordarnos otros duros momentos episcopales y dictatoriales.
Una última cosa: hace tiempo yo decía que no parecía que hubiera posibilidad de golpe militar en Argentina fundamentalmente por dos motivos: la embajada de los Estados Unidos no parecía alentarlos, y la Iglesia hizo una clara defensa de la democracia. Por tanto si dos de los grandes apoyos de los golpistas no los alentaban, la cosa se les haría difícil a quienes los propugnaran. El presidente de la UCR en el Senado dijo que hay quienes no quieren que el gobierno llegue al 2011, pero nadie le pidió nombres. La embajada no parece ajena al golpe militar en Honduras, y –allí– la Iglesia jerárquica, en voz del cardenal Rodríguez Maradiaga, tomó clara postura por el régimen de facto. Algo semejante se ve en la postura del Cardenal de Bolivia, Julio Terrazas. Algunas declaraciones episcopales parecen sumamente preocupantes en este marco.
Por todo esto, no creo que todo este cúmulo presentado al comienzo sea “casual” ni creo que algunas voces episcopales lo sean. Personalmente, no creo que a muchos de ellos les importen los pobres; es más, muchos parecen festejar cada muerto de fiebre “A” o cada caso de dengue, o cada aumento de un dígito en la pobreza. Personalmente creo que mientras no tengan nombre los pobres, no tengan nombre los empobrecedores, y mientras se siga sacrificando la sangre de las víctimas en el altar de la propiedad privada y el dios dinero, seguramente la situación se agravará, aunque los victimarios nos miren con cara de compungidos en los espacios pagados. Pero mientras eso ocurra, el Evangelio de Jesús, la búsqueda de ser “Iglesia de los pobres” no nos dejará tranquilos hasta que los pobres tengan casa, pan y trabajo. Hasta que los pobres sean vistos como hermanas y hermanos, o mejor aun, hasta que ya no haya pobres porque tampoco habrá ricos y habrá mesa compartida y vida celebrada para todos.
* Coordinador del movimiento de sacerdotes en opción por los pobres Carlos Mugica.
Link a la nota:
http://www.pagina12 .com.ar/imprimir /diario/elpais/ subnotas/ 129743-41749- 2009-08-10. html
Aporte de Alejandro Simonetti
Por Eduardo de la Serna *
A raíz de declaraciones habituales del Papa, relacionadas en este caso con la colecta anual Más por Menos, algunos retomaron en nuestro país el tema de la pobreza: “escándalo” la llamó Benito 16. “Escándalo” repitió el cardenal Bergoglio. La pobreza nos duele, remarcó con su habitual glamour el presidente de la Sociedad Rural, la pobreza es el tema principal en el diálogo, destacó monseñor Alcides Casaretto, la pobreza es el tema que ocupa lugar principal en los medios de comunicación social en nuestros días. Demasiada insistencia en tan poco tiempo para ser casual. ¿Qué ocurrió? ¿De golpe descubrieron a los pobres aquellos que ayer los ignoraban? ¿Será que “ayer” no había pobres y los hay desde poco después de las elecciones? ¿Será que algo ocurrió puntualmente para que el tema se desencadenara? Demasiadas casualidades, que nunca son inocentes en política.
Que en Argentina haya pobres es realmente un escándalo. Que haya uno solo, lo es. Pero miremos un poco más. “El hambre es un crimen”, afirmaban los siempre castigados “chicos del pueblo”, a lo que obviamente adherimos. Personalmente ya me llamó la atención que un diario destacara, semanas atrás, que los chicos pobres comían cuises, algo que es remedo de lo que decían los diarios en el 2002 (“caballos, ratas y sapos”, decían entonces). Insistencia en el diálogo, escándalo de la pobreza, gravedad de la situación de los pobres, temas remanidos... ¿será que “alguien” nos quiere decir que estamos como en el 2001-2002?; ¿será que ese/esos “alguien” quiere/n alentar el imaginario para que no nos “escandalice” sino que deseemos que un gobierno constitucional “no termine”?
Una reflexión
Cuando escucho a ciertos sectores progresistas decir que “no hay que judicializar la pobreza”, realmente me molesta mucho. Personalmente creo que DEBE judicializarse. La pobreza es un crimen, y debe ser penado todo lo que sea responsable y “ejecutor” de que los pobres sean más (más pobres y más los pobres). Creo que el Poder Ejecutivo no puede ser indiferente a la “escandalosa” distribución injusta del ingreso; creo que el Poder Judicial debe considerar un crimen que no se subsane el delito y sancione a los responsables, y creo que el poder legislativo debe sancionar todas las leyes necesarias para que los pobres sean cada vez menos (menos pobres y menos los pobres).
Ahora bien, ¿por qué hay pobres? Esa es la pregunta fundamental. Por eso me parece totalmente empobrecedora la palabra “excluidos”, lo he dicho en otras ocasiones: porque “excluidos” no implica “excluidores”, porque nunca hay “responsables”. Porque los pobres en Argentina no son pobres por vivir en un país pobre (¿hay en el mundo muchos países más ricos que la Argentina?). Entonces, preguntarse “por qué hay pobres” es el paso fundamental para enfrentar el escándalo. Sin una seria respuesta a esa pregunta, todo es teatro. O burla. ¿Cuáles son las causas de la pobreza? ¿No tiene nada que ver en la razón de que haya tantos muy pobres, el hecho de que haya pocos tan ricos? Y para que nadie me acuse de “neo-marxista” recuerdo que la frase “los ricos son cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres” pertenece a Juan Pablo II. ¡Ah!, y la frase “imperialismo internacional del dinero” fue dicha por Pio XI.
¿Qué es el escándalo?
La palabra “escándalo” es una palabra usada con mucha frecuencia por la Iglesia. Aunque a veces, de un modo extraño. En la Biblia el escándalo es la trampa en el camino, la piedra que hace tropezar. Es decir, es lo que impide avanzar, lo que no deja caminar. Pero uno puede “escandalizarse” de cosas positivas, y en ese caso ¡pobre del que se escandaliza! , o escandalizarse por malos ejemplos, y en ese caso ¡ay del que escandaliza! ... En nombre del “escándalo” muchas veces en la Iglesia se “esconden” curas pederastas, para que no haya “escándalo”, o se cuestiona al periodista que muestra aquello que escandaliza, como un torturador “relocalizado” en Chile. En realidad, fijando el ojo, el escándalo no lo provocan los que muestran lo que escandaliza, sino quienes lo obran: los pedófilos, los torturadores, los miembros de la institución eclesiástica que se muestran con “relaciones carnales” con el poder económico o político.
Ahora bien, si miramos así, en lo personal, la pobreza no me escandaliza. La pobreza me compromete, me impulsa a hacer lo más que sé y puedo para enfrentar la injusticia que la provoca. En lo personal, lo que me impide caminar, lo que me parece que es una trampa en el camino es la riqueza. La ostentación, pornográfica con frecuencia, es lo que escandaliza. Los injustos, los victimarios me escandalizan. Y quienes son cómplices, aduladores, o difusores. Lo que es un escándalo es la riqueza, ¡no la pobreza!
La propiedad privada
Como no podía ser de otra manera, en plena fidelidad a su historia, la Sociedad Rural insistió en el tema de la propiedad privada. Es absolutamente coherente. Nunca se preocuparon de los “privados de propiedad”. Pero en lo personal, y con el sustento que me dan el Evangelio y el Magisterio de la Iglesia, no la escuela de Frankfurt, creo que mientras la propiedad privada sea vista como un “absoluto”, o un “dios”, la pobreza seguirá creciendo. Y doliendo. Aunque nunca olvido aquello que repetía Carlos Mugica: “primero se apropiaron de todas las tierras y después hicieron el Código Civil”. Todo lo expoliado ayer y hoy a América latina parece que no “era” propiedad privada, y la “deuda externa” parece que empieza cuando ellos deciden, y no cuando Bolivia fue saqueada, Paraguay masacrado, Colombia devastada... Y los indígenas “simplemente” aplastados, robados, y víctimas de un genocidio que algunos llaman “el mayor genocidio de la historia”. Difícilmente algunos hubieran podido fundar la Sociedad rural o entidades afines si antes no saqueaban a mapuches, tehuelches y tantas otras etnias “dueños de la tierra”, para después ser “terratenientes”, “gente de campo”. Pero aunque desmemoriadamente olvidáramos esto, la insistencia en la propiedad privada, y el olvido del fin social de la propiedad sin ninguna duda es “la madre de todas las causas” de la pobreza.
Los nombres
En realidad, creo que un elemento que nos permite entender el momento que vivimos es el tema de “los nombres”. Precisamente los pobres son los que nunca tienen nombre: son “los negros”, “los paraguayos/bolivian os”, los cabecitas”, o simplemente “los pobres”, pero nunca tienen rostro, nunca tienen nombre. Los ricos, en cambio, tienen nombre propio. Tan propio como su propiedad. Se llaman Maurizio, Francisco, Ernestina, Amalita. Y mientras los pobres sigan siendo “anónimos”, o sean simplemente “números”, no se tocará el corazón del problema. Basta pensar la movilización que ocurrió cuando el pobre una vez tuvo nombre y se llamó “Barbarita”. Que los pobres dejen de ser número y tengan rostro y nombre se vuelve intolerable. Y duele. Porque la pobreza y los pobres no escandalizan. ¡Duelen! Por eso que se hable de “estadísticas”, “número de pobres”, no es un tema importante. Es serio, pero no habrá movilización hacia las causas. Pero el problema que provoca reconocer el nombre y el rostro es que duele, huele, se palpa. Una cosa es hablar de “un/los pobre/s” y otra abrazar su cuero curtido y reseco, sentir su olor a humo en invierno, su cara fácilmente imaginable distinta si hubiera nacido en otro lugar con otra alimentación, y otro cuidado.
Pero lamentablemente creo que hay que decir que no sólo los pobres no tienen nombre. También los culpables nunca lo tienen. Ver discursos y documentos eclesiásticos cargados de buenas palabras o ideas interesantes, pero donde nunca hay un nombre, nunca un rostro, hace difícil darle crédito. Escuchar hablar del escándalo de la pobreza, sin que se nos diga por qué hay pobres y por responsabilidad de quiénes hay pobres, puede terminar siendo un discurso retórico y vacío. Hay pobres porque hay ricos. Especialmente en Argentina. Y si los ricos tienen nombre, no está mal recordarlo. Con alguna exageración, pero parte de verdad, San Jerónimo decía que “todo rico es ladrón o hijo de ladrón”. Y es doctor de la Iglesia. Y si alguien es ladrón, es “empobrecedor”.
Una mirada a la situación actual
Hay pobreza. Es evidente y grave. Creo que la pobreza ha aumentado en los últimos tiempos, al menos es lo que vemos en nuestros barrios los curas amigos. No es fácil decir cuánto, pero insisto: no me escandaliza compartir momentos con los pobres, me escandaliza ver a la mesa de enlace tirando leche; no me escandaliza –sí me compromete y moviliza– que aumenten los pobres, me escandaliza que los ricos sean diputados, o jefes de gobierno, o manejen medios y la opinión pública; no me escandaliza ver al pobre a la cara y llamarlo por su nombre, me escandaliza ver a sectores de la Iglesia de Jesús, el Mesías de los pobres, e Iglesia de los pobres, cercana de los responsables de la pobreza.
Pero –por otro lado– sí creo que hay un clima enrarecido. La trascendencia del telegrama del Papa (infinitamente mayor comparada con la poca trascendencia que tuvo su reciente encíclica toda ella dedicada a cuestiones sociales), los discursos en la Sociedad Rural diciendo “por ahora” no cortamos puentes, defendiendo a Martínez de Hoz, y creando evidente clima destituyente, sí es preocupante.
Es curioso: los obispos argentinos nunca pusieron al arzobispo de La Plata, Héctor Aguer en ninguna comisión episcopal, y justo en estos momentos difíciles, lo eligen presidente de la comisión episcopal de Educación, como queriendo “marcarle la cancha” al Gobierno en un campo tan específico y sensible a antiguas conferencias episcopales. No hace falta recordar que durante las dictaduras el Ministro de Educación era consensuado con el Episcopado, y lo mismo se hizo en los gobiernos democráticos sucesivos. Elegir para ese cargo episcopal a un obispo con evidente vocación de cruzado, es obviamente para “cruzar” al gobierno en este tema. Su referencia en sus dos declaraciones de hace un mes y la semana pasada aludiendo al “neo-marxismo” no hizo sino recordarnos otros duros momentos episcopales y dictatoriales.
Una última cosa: hace tiempo yo decía que no parecía que hubiera posibilidad de golpe militar en Argentina fundamentalmente por dos motivos: la embajada de los Estados Unidos no parecía alentarlos, y la Iglesia hizo una clara defensa de la democracia. Por tanto si dos de los grandes apoyos de los golpistas no los alentaban, la cosa se les haría difícil a quienes los propugnaran. El presidente de la UCR en el Senado dijo que hay quienes no quieren que el gobierno llegue al 2011, pero nadie le pidió nombres. La embajada no parece ajena al golpe militar en Honduras, y –allí– la Iglesia jerárquica, en voz del cardenal Rodríguez Maradiaga, tomó clara postura por el régimen de facto. Algo semejante se ve en la postura del Cardenal de Bolivia, Julio Terrazas. Algunas declaraciones episcopales parecen sumamente preocupantes en este marco.
Por todo esto, no creo que todo este cúmulo presentado al comienzo sea “casual” ni creo que algunas voces episcopales lo sean. Personalmente, no creo que a muchos de ellos les importen los pobres; es más, muchos parecen festejar cada muerto de fiebre “A” o cada caso de dengue, o cada aumento de un dígito en la pobreza. Personalmente creo que mientras no tengan nombre los pobres, no tengan nombre los empobrecedores, y mientras se siga sacrificando la sangre de las víctimas en el altar de la propiedad privada y el dios dinero, seguramente la situación se agravará, aunque los victimarios nos miren con cara de compungidos en los espacios pagados. Pero mientras eso ocurra, el Evangelio de Jesús, la búsqueda de ser “Iglesia de los pobres” no nos dejará tranquilos hasta que los pobres tengan casa, pan y trabajo. Hasta que los pobres sean vistos como hermanas y hermanos, o mejor aun, hasta que ya no haya pobres porque tampoco habrá ricos y habrá mesa compartida y vida celebrada para todos.
* Coordinador del movimiento de sacerdotes en opción por los pobres Carlos Mugica.
Link a la nota:
http://www.pagina12 .com.ar/imprimir /diario/elpais/ subnotas/ 129743-41749- 2009-08-10. html
Aporte de Alejandro Simonetti
lunes, 3 de agosto de 2009
DECÁLOGO DE LA PERSONA SORDOCIEGA:

*: el uso del asterisco esta implementado para evitar usar el genérico masculino. La @ tampoco es conveniente en estos términos, ya que implica una derogada dualidad genérica y además es difícil leer por programas utilizados por personas ciegas o ambliopes........
1)Todo país debe crear un censo demográfico de su población sordociega para planificar servicios y asistencia.
2)La sordoceguera es una discapacidad singular, no la simple suma de las dos discapacidades que la provocan, y requiere servicios especializados.
3)Es imprescindible disponer de profesionales altamente especializados en cada país y solicitar la ayuda de otras naciones cuando no se disponga de ellos.
4)La comunicación es la barrera más importante para la/el sordocieg*, por lo que se ha de dar prioridad a la enseñanza de métodos de comunicación eficaces.
5)Todo país debe ofrecer oportunidades para la educación especializada de l*s sordocieg*s.
6)El/la sordocieg* puede ser una persona productiva; se deben diseñar programas de integración profesional.
7)Hay que dar prioridad a la preparación profesional de intérpretes, imprescindibles para la independencia de l*s sordocieg*s.
8)Deben facilitarse sistemas alternativos, independientes, de residencia para el/la sordocieg*, de acuerdo con sus preferencias y capacidades.
9)La sociedad tiene la obligación de facilitar a la/al sordocieg* posibilidades de ocio y recreo en interacción con sus semejantes.
10)Es esencial que se conozcan las posibilidades, necesidades y logros del/la sordocieg*, para que la sociedad presione con el fin de asegurar la prestación gubernamental y comunitaria de los servicios; con tal motivo se propone la creación de la "Semana de Concientización sobre Sordo-Ceguera Helen Keller" en torno al 28 de junio, día de nacimiento de Helen Keller, la más famosa persona sordociega de la historia.
Aporte del Lic.Jorge Horacio Raíces Montero
Psicólogo Clínico
infopsicologia@ciudad.com.ar
http://www.egrupos.net/grupo/salud_mental
http://www.egrupos.net/grupo/infopsicologia
Mayor información: www.institucionfatima.org.ar
martes, 28 de julio de 2009
Invitacion a la "Olla aniñada"
Olla aniñada
¿Qué queríamos ser cuando fuéramos grandes?
Ahora que ya lo somos, ¿y si jugamos a ser niños y niñas? y entonces tratamos, en un raro ejercicio, de torcer ese destino innoble para muchos y muchas de padecer sufrimientos, opresiones, mentiras, violencia, cercenamiento de hogar y vivienda, de futuro, de lucha... la lista puede seguir.
¿Qué cosas te jodían cuando eras niño/a?
Podemos actuar hoy para que no te jodan más (a vos, a mí, como otros niños y niñas de distintos tiempos, aunque de hoy también, en algunos aspectos)
¿A qué edad se deja de ser niño/a?
¿A qué edad la sociedad ya te reconoce como delincuente?
Cambiemos este estado represivo, subvirtamos este sistema falso y violento
¿Todos los niños/as tienen infancia?
¿Los únicos desprivilegiados son los niños?
¿Los niños son cajas vacías?
¿Sabés que manitos hicieron tus zapatillas?
Los niños primero: en ser explotados, abusados, reprimidos, oprimidos
¿Cómo pensamos en un futuro de libertad si oprimimos a los niños y niñas?
¿Qué es lo que crece cuando uno crece? ¿Los sueños o los miedos?
Este viernes vamos a jugar a transformar esta situación que viven las y los niños y niñas, sean de la clase social que sean... y si nos sale bien podemos seguir jugándola los días siguientes, total...
¿Quién que no sea un niño/a va a darse cuenta?
Viernes 31 de Julio
A las 19 horas, en A. Gallardo y Corrientes, traé tu niñez.
Habrá fotos y discos, videos y palabras, imágenes y música, guiso y calor, posibilidades y magia, cuentos y juegos.
Estará Alfredo Grande, con sus cuestionantes reflexiones
Cine Libre Parque Abierto con algunos cortos, y otros grupos que traerán sus formas de crecer siendo niños y niñas.
Ah! Vení con tu papá y mamá, así saben en qué andás.Nos vemos.
Aporte de A. Grande
http://ollapopular.blogspot.com/
La Olla - En Corrientes y Angel Gallardo, los últimos viernes de cada mes a las 19 horas
"Que no se abolle la olla
que no se calle la calle"
quenoseabollelaolla@yahoo.com.ar
¿Qué queríamos ser cuando fuéramos grandes?
Ahora que ya lo somos, ¿y si jugamos a ser niños y niñas? y entonces tratamos, en un raro ejercicio, de torcer ese destino innoble para muchos y muchas de padecer sufrimientos, opresiones, mentiras, violencia, cercenamiento de hogar y vivienda, de futuro, de lucha... la lista puede seguir.
¿Qué cosas te jodían cuando eras niño/a?
Podemos actuar hoy para que no te jodan más (a vos, a mí, como otros niños y niñas de distintos tiempos, aunque de hoy también, en algunos aspectos)
¿A qué edad se deja de ser niño/a?
¿A qué edad la sociedad ya te reconoce como delincuente?
Cambiemos este estado represivo, subvirtamos este sistema falso y violento
¿Todos los niños/as tienen infancia?
¿Los únicos desprivilegiados son los niños?
¿Los niños son cajas vacías?
¿Sabés que manitos hicieron tus zapatillas?
Los niños primero: en ser explotados, abusados, reprimidos, oprimidos
¿Cómo pensamos en un futuro de libertad si oprimimos a los niños y niñas?
¿Qué es lo que crece cuando uno crece? ¿Los sueños o los miedos?
Este viernes vamos a jugar a transformar esta situación que viven las y los niños y niñas, sean de la clase social que sean... y si nos sale bien podemos seguir jugándola los días siguientes, total...
¿Quién que no sea un niño/a va a darse cuenta?
Viernes 31 de Julio
A las 19 horas, en A. Gallardo y Corrientes, traé tu niñez.
Habrá fotos y discos, videos y palabras, imágenes y música, guiso y calor, posibilidades y magia, cuentos y juegos.
Estará Alfredo Grande, con sus cuestionantes reflexiones
Cine Libre Parque Abierto con algunos cortos, y otros grupos que traerán sus formas de crecer siendo niños y niñas.
Ah! Vení con tu papá y mamá, así saben en qué andás.Nos vemos.
Aporte de A. Grande
http://ollapopular.blogspot.com/
La Olla - En Corrientes y Angel Gallardo, los últimos viernes de cada mes a las 19 horas
"Que no se abolle la olla
que no se calle la calle"
quenoseabollelaolla@yahoo.com.ar
jueves, 23 de julio de 2009
Los peligros de la Educación
Es evidente la paulatina acción de poderes ocultos en las dos ultimas décadas, con el fin de impedir o retrasar la educación escolar del pueblo argentino, no son casualidades las interminables huelgas: en la actualidades son amplia mayoría los días en las calles o domicilio de los alumnos que en las aulas, por diversos motivos. El concepto de que “un pueblo sin educación, es fácil de someter” tiene plena vigencia en la Argentina.
Esta situación de dificultar el acceso a clase, primaria, secundaria o facultades se potencias en las cárceles de nuestro país, aunque sin estadísticas oficiales, podemos afirmarlo por la propia experiencia, sólo un cinco por ciento de los presos de la provincia de Santa Fe estudia. Es decir, que de aproximadamente cinco mil detenidos, estudian alrededor trescientos cincuenta. Esto se percibe en los penales dependiente del servicio penitenciario provincial, pues en las comisaría y alcaldías de la policía santafesina directamente no hay escuelas ni posibilidades de acceder a ellas.Es aceptado, en los términos generales, que la educación escolar a edad temprana, orienta, socializa, instruye y prepara a los niños en su tránsito hacia la edad adulta, predisponiéndolo a un futuro de logros y realización en base al esfuerzo propio, pues los niños asimilan indicaciones y voluntades de sus padres y maestros. Hoy es muy difícil su aplicación en ámbitos carcelarios, por medidas de seguridad, sistema antiguo y principalmente desarrollo humano, perfil y edad de los presos.
Se pretende la educación escolar a seres humanos adultos, con múltiples carencias, privado de su libertad (condición esencial de los hombres), sometidos a los regiones del encierro que dificulta el poder de concentración y sin incentivo para provocar el afán de progreso individual.
Como ejemplo, en UPI de Coronda a partir de mayo cada alumno asiste sólo ocho días por mes a las aulas.
La falta de regularidad y compromiso atenta contra aquellos que aún sin incentivo buscan mejorar y capacitarse.Es necesario modificar el régimen educativo en las cárceles de Santa Fe. Estimular la enseñanza e incentivar objetivos, beneficiarán a la sociedad cuando el preso regrese a su vida libre.
Urge que las autoridades del área de seguridad y de la educación implementen medidas de acción directa, que obren ya, si es que realmente se pretende devolver seres humanos a la comunidad. Comunidad que no los formó en su niñez, que los marginó, que no dio trabajo digno a sus padres, y ahora les exigen ser ciudadanos brillantes, sin resentimientos y dispuestos a servir y respetar a la sociedad. Un imposible por la situación socio económica imperante en las últimas décadas. Entre las medidas a adoptar, es indispensable la incentivación a los internos, pero también que las autoridades preparen y readapten una modernización del sistema. Las concesiones e incentivos son temidas, pero qué logro es devolver a la comunidad un ser con peores condiciones que tenía previos a su detención. En otras palabras, al que estudia y se prepara para el futuro regreso, trabajando y capacitándose, se lo puede bonificar con reducciones de la pena como incentivo una vez que logre determinados objetivos, sistema novedoso que la sociedad pueda acompañar comprendiendo su alcance...
Texto e imagenes publicados en:http://ciudadinterna.blogspot.com/2009/07/los-peligros-de-la-educacion.html
domingo, 19 de julio de 2009
A 7 de cada 10 niños pobres nunca les leyeron un cuento

Barómetro de la deuda social
El 44% tampoco tuvo algún festejo de cumpleaños. Córdoba cuenta con mayor índice de desigualdad en el acceso a espacios de socialización que el promedio nacional.
Cuatro de cada 10 niños cordobeses de 0 a 5 años no conocen el placer de que algún adulto de su núcleo familiar les lea un cuento o les narre una historia. El dato es más duro si se lo analiza por estrato socioeconómico: siete de cada 10 chicos pobres no tienen esa oportunidad, al igual que el 19,2 por ciento de los más ricos.
El estímulo básico que introduce a los niños en el mundo de los relatos y de la imaginación y que refuerza los lazos afectivos entre padres e hijos es una de las oportunidades de difícil acceso a los sectores más vulnerables de la sociedad.
Los datos figuran en el último informe del Barómetro de la Deuda Social Argentina y el Barómetro de la Deuda Social de la Infancia 2004-2008 que desarrollan de manera conjunta la Universidad Católica Argentina y Fundación Arcor. El documento, al que accedió La Voz del Interior, se presentará el 4 de agosto en Buenos Aires.
La investigación confirma, entre otras cosas, lo que se observa a simple vista: el acceso y la permanencia de los niños y adolescentes en una educación de calidad están marcados por profundas diferencias económicas, sociales y culturales.
Lo mismo ocurre con la posibilidad que tienen los chicos ricos y pobres de participar de actividades culturales y deportivas y en aquellas relacionadas con la tecnología. La brecha entre la base y el extremo de la pirámide social es enorme.
“Las prácticas sociales y culturales que niños y niñas vivencian más allá de la escuela tienen un carácter educador que influye en sus oportunidades educativas”, dice el informe.
¿Qué posibilidades de socialización tienen los chicos más allá de la escuela? ¿Tienen acceso cercano a plazas, clubes, centros culturales? ¿Practican deportes, realizan actividades artísticas? ¿Tienen acceso a Internet? ¿Escuchan cuentos, festejan cumpleaños?
Mayor desigualdad. Según una muestra de 648 casos realizada por la Encuesta de la Deuda Social Argentina (Edsa) en 2007-2008 para el Barómetro de la Deuda Social, la ciudad de Córdoba presenta mayor desigualdad social en el acceso a espacios de socialización no escolares (centros culturales y deportivos) que el promedio nacional urbano.
Hay una mayor tendencia a vincularse con los amigos en el barrio y un menor acceso a Internet que en el resto del país.
Acceso a espacios verdes. En Córdoba, casi 2 de cada 10 chicos (17,1 por ciento) no tienen espacios verdes (plazas, parques) a menos de 10 cuadras de su casa. El sector más pobre tiene menos acceso (20,3 por ciento) en relación con el 25 por ciento más rico (11,5 por ciento no tiene una plaza cerca). Las cifras son similares al promedio de las grandes urbes del país, aunque el nivel de desigualdad en el acceso es mayor.
Acceso a centros culturales. Más de la mitad de los chicos no tienen un centro cultural cercano para desarrollar actividades artísticas (danza, teatro, plástica, música).
Acceso a centros deportivos. En la ciudad de Córdoba, el 37,1 por ciento de los chicos no tiene un club cercano. El 38,3 por ciento de los niños más pobres no tiene un centro de deportes accesible y el 47,4 por ciento de los más ricos, tampoco.
Cuentos y cumpleaños. De la misma manera que cuatro de cada 10 niños de 0 a 5 años nunca escuchó un cuento (siete de cada 10 chicos pobres), el 44,1 por ciento de los pibes más pobres de esa edad nunca festejó su cumpleaños (el 35 por ciento promedio en el resto del país). En este último punto, la brecha de desigualdad es muy significativa. Un niño pobre “tiene 11 veces más ‘chances’ de no festejar su cumpleaños” que un niño del estrato socioeconómico más alto.
La encuesta
La Encuesta de la Deuda Social Argentina (Edsa) abarcó 2.520 hogares con población adulta de 18 años y más. El módulo infancia fue realizado al adulto padre, madre o tutor del niño de 0 a 17 años residente en el hogar. La muestra corresponde al período 2007-2008.
Aporte de Gaby
http://www.lavoz.com.ar/09/07/19/secciones/sociedad/nota.asp?nota_id=535161
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