LOS BACHILLERATOS ESTÁN INSPIRADOS EN LA EXPERIENCIA DEL PEDAGOGO BRASILEÑO PAULO FREIRE.
Un nuevo movimiento educativo", así definen al proyecto Ariel Alfiz, Fernando Lázaro y Héctor Dugour, coordinadores del bachillerato popular de la fábrica recuperada "Maderera Córdoba", uno de los 20 que existen entre Capital y Conurbano. Inspirados en el legado y experiencia del pedagogo brasileño Paulo Freiré, los docentes de los bachilleratos populares proponen cambiar de raíz la política educativa tradicional. Para ello todas las decisiones se toman en asamblea, y en sus aulas, coordinador y estudiantes se sientan en círculo.. Así buscan romper con la lógica en la que hay un maestro que da clases magistrales mientras el resto mira sentado. Para Lázaro, la educación popular es una posición filosófica. "Enseñamos el desarrollo de la burguesía, la formación de la cultura dominante y la historia del trabajo. Partimos de una mirada desde las organizaciones sociales", apunta Lazara. "Nosotros no confrontamos con la escuela pública sino que ocupamos un espacio del que el Estado se retiró que es la formación del sujeto joven adulto", advierte Alfiz. En la definición de ese sujeto difieren de los cánones tradicionales que lo ubican en las personas mayores de 18 años. "Una chica de 15, con dos hijos que vive en un hogar es, para nosotros, un joven adulto. Su realidad es muy distinta a la de cualquier otra mujer de su edad", agrega Alfiz. Y remarca que lo más probable es que haya sido excluida del sistema educativo tradicional. Para poder acompañar la diversidad de personas que conforman el universo joven adulto, las clases cuentan con tres profesores por materia."Tenemos estudiantes de 17, 45 y 60 años. Los ritmos de trabajo son distintos y las tácticas pedagógicas también" apunta Lázaro. Rechazan la evaluación escrita y el proceso de aprendizaje dura tres años. Rechazan la división en módulos. "Si a una persona de 50 años, que ya fue excluida del sistema educativo, se le toma un examen a las tres semanas de haber empezado es probable que se saque una mala nota, y eso, es volver a excluirla", apunta Alfiz. Los modos de evaluación son trabajos prácticos y proyectos de investigación. Acusan a la educación tradicional de tratar a los estudiantes como víctimas. "Esto es una construcción colectiva, tenemos metas y hay que cumplirlas", dice Hernán Dugour quien tiene 56 años y egresó del bachillerato en el que ahora enseña.El primer bachillerato popular surgió en 1998. Sin embargo, el reconocimiento oficial por parte de las autoridades educativas lo obtuvieron a fines de 2007 para los de provincia de Buenos Aires y en marzo de este año los de Capital Federal. Los tres reconocen que el primer motivo por el que se acercan los estudiantes es para conseguir un título oficial por la salida laboral ya que desde fines del año pasado obtuvimos el reconocimiento oficial para otorgarlo" explica Hernán. Relata que hay estudiantes que vienen de villas, casas tomadas y hogares transitorios. Y entienden que, para ellos, conseguir trabajo es fundamental, pero quieren ir más lejos. "La escuela no es para adaptarte a la sociedad y conseguir un trabajo, se trata de que se pregunten cómo funciona la sociedad para transformarla participando" , asevera Lázaro. Con orgullo cuenta que la mayor parte de los egresados logran seguir carreras universitarias que las más elegidas son como trabajo social, psicología social o letras.La principal demanda que tienen hoy es que, el reconocimiento que lograron para otorgar títulos oficiales, se traslade a lo económico. Los 280 docentes que trabajan en la coordinadora de bachilleratos populares no cobran sueldo. También exigen que se efectivicen las becas para los mil alumnos que estudian en el conjunto de los bachilleratos populares. Éste año recibió becas sólo el 25 por ciento del total matriculado. Pero las elementales demandas no cambian el ánimo de comunicar la experiencia. El sentido común que linealmente asocia adolescencia con pobreza y violencia, es otro de los puntos que desafían. "Acá no tenemos violencia en el aula", dice Alfiz. Al respecto, Lázaro cuenta una anécdota: "Hace poco, en una asamblea, se decidió que era peligroso fumar en el edificio y yo consumo 60 cigarrillos por día, pero tengo que respetar la decisión porque fue tomada democráticamente" . Y asegura que cuando algún estudiante se extralimita son los propios compañeros quienes lo paran. "Este es nuestro espacio y tenemos que cuidarlo. Nos han excluido de muchos lugares y no vamos a destruir la escuela", apunta Dugour. La mayoría de los bachilleratos populares de la ciudad de Buenos Aires funcionan en casas cedidas por empresas recuperadas."Como no tenemos presupuesto, el mantenimiento lo hacen los estudiantes y profesores. A diferencia de otros lugares, acá los estudiantes se quedan después de horario ordenando. En las vacaciones hemos pintado gran pare del edificio y arreglamos los bancos que se dañan por el uso", agrega Dugour. El crecimiento de la propuesta se plasma en que calculan que para el año que viene habrá 14 bachilleratos populares más, sumados a los 20 que hoy existen. Además reciben llamados desde varios puntos del país para ir a contar su experiencia. "Es cierto que crecer puede traer más complejidad y contradicciones pero asumimos ese riesgo. Si nos quedamos encerrados donde estamos sería perder toda nuestra concepción de construcción popular", dice Lázaro.
Por Demián Verduga
Fuente: Miradas al Sur
Aporte de Marita Suarez Operadora en Ps. Social
viernes, 1 de agosto de 2008
jueves, 10 de julio de 2008
Tomas el ortodoxo
TOMAS, EL ORTODOXO. Aida Bortnik
Tomás era un niñito muy prolijo. Tanto que casi no parecía un niñito.
Nunca preguntaba demasiado, nunca pedía demasiado, nunca curioseaba demasiado.Estaba siempre limpio y se iba a dormir cuando los niñitos tenía que irse adormir. Todos los juguetes estaban enteros, brillantes y en el estante correspondiente. Estaba tan preocupado por conservar sus juguetes que nunca jugaba con ellos.
Tomás era un niñito al que no inquietaba el vuelo de los pájaros ni el funcionamiento de su cuerpo.
Tomás era un joven muy disciplinado. Tanto que casi, casi no parecía un joven. Nunca preguntaba demasiado, nunca pedía demasiado, nunca curioseaba demasiado, nunca intervenía demasiado. Estaba tan preocupado por repetir bien sus lecciones que nunca sabía de que estaba hablando.
Tomás era un joven al que no inquietaba el rotar de las estrellas, ni el bullir de su sangre. Estaba siempre del humor justo y trataba cortésmente a las mujeres, mayores,a los jefes y a los subordinados. Estaba tan preocupado por cumplir con todos sus deberes que nunca tuvo tiempo para saber qué significaban.
Tomás era un hombre al que no inquietaban el destino de la humanidad ni els ignificado de sus pesadillas. Tomás era un marido muy metódico. Tanto que casi, casi no parecía un marido. Nunca preguntaba demasiado, nunca pedía demasiado, nunca intervenía demasiado, nunca se comprometía demasiado, nunca daba demasiado. Cuando era preciso se disponía a hablar brevemente, durante el abrazo. Estaba tan preocupado por observar todas las reglas del matrimonio que nunca se le ocurrió disfrutarlas. Tomás era un marido al que no inquietaban los fantasmas de la felicidad ni los demonios, nunca daba demasiado.
Estaba dispuesto a juzgar y ordenar, sin olvidar los buenos modales.
Estaba tan preocupado por ejecutar todas las obligaciones de la paternidad que nunca pudo conocer a sus hijos. Tomás era un padre al que no inquietaban la frustración de sus sueños ni la posibilidad de una guerra.
Tomás murió una mañana de verano. Lo enterraron por la tarde. Por la noche comenzaron a olvidarlo. El Señor lo observó en silencio mientras escuchaba el minucioso relato de sus deberes cumplidos.
Después suspiró -suspiró el Señor, porque Tomás nunca suspiraba- y dijo: Cada siete días, cuando orabas prolijamente tus oraciones, sin olvidar ninguna palabra, yo esperaba. Como esperaron tus padres y tus hijos, tus maestros y tu mujer, tus compañeros y tus ángeles. Esperaba que preguntaras algo, que pidieras algo, que exigieras algo, que sintieras algo demasiado poderoso para ser controlado.
Esperaba que te encontraras o que te perdieras. Esperaba, como todos esperaron, que me necesitaras.
Pero me has dado a mí, regularmente, cada séptimo día lo mismo que has dado a la vida: una devoción vacía...
Tu eres el único fracaso imperdonable para la Creación: un hombre que no la cuestiona... "
Una vez que hayan leído el cuento les solicitamos reflexione sobre:
a- ¿Qué relación se puede establecer entre Tomás y el "alumno ideal" al que está orientada la educacion actual?
b- ¿Cómo tendríamos que actuar como docentes ?
c- ¿como vivimos nuestra experiencia como docentes, igual que Tomas?
Cuento aportado por Marcela del foro"educadorescreativos@gruposyahoo.com.ar"
Tomás era un niñito muy prolijo. Tanto que casi no parecía un niñito.
Nunca preguntaba demasiado, nunca pedía demasiado, nunca curioseaba demasiado.Estaba siempre limpio y se iba a dormir cuando los niñitos tenía que irse adormir. Todos los juguetes estaban enteros, brillantes y en el estante correspondiente. Estaba tan preocupado por conservar sus juguetes que nunca jugaba con ellos.
Tomás era un niñito al que no inquietaba el vuelo de los pájaros ni el funcionamiento de su cuerpo.
Tomás era un joven muy disciplinado. Tanto que casi, casi no parecía un joven. Nunca preguntaba demasiado, nunca pedía demasiado, nunca curioseaba demasiado, nunca intervenía demasiado. Estaba tan preocupado por repetir bien sus lecciones que nunca sabía de que estaba hablando.
Tomás era un joven al que no inquietaba el rotar de las estrellas, ni el bullir de su sangre. Estaba siempre del humor justo y trataba cortésmente a las mujeres, mayores,a los jefes y a los subordinados. Estaba tan preocupado por cumplir con todos sus deberes que nunca tuvo tiempo para saber qué significaban.
Tomás era un hombre al que no inquietaban el destino de la humanidad ni els ignificado de sus pesadillas. Tomás era un marido muy metódico. Tanto que casi, casi no parecía un marido. Nunca preguntaba demasiado, nunca pedía demasiado, nunca intervenía demasiado, nunca se comprometía demasiado, nunca daba demasiado. Cuando era preciso se disponía a hablar brevemente, durante el abrazo. Estaba tan preocupado por observar todas las reglas del matrimonio que nunca se le ocurrió disfrutarlas. Tomás era un marido al que no inquietaban los fantasmas de la felicidad ni los demonios, nunca daba demasiado.
Estaba dispuesto a juzgar y ordenar, sin olvidar los buenos modales.
Estaba tan preocupado por ejecutar todas las obligaciones de la paternidad que nunca pudo conocer a sus hijos. Tomás era un padre al que no inquietaban la frustración de sus sueños ni la posibilidad de una guerra.
Tomás murió una mañana de verano. Lo enterraron por la tarde. Por la noche comenzaron a olvidarlo. El Señor lo observó en silencio mientras escuchaba el minucioso relato de sus deberes cumplidos.
Después suspiró -suspiró el Señor, porque Tomás nunca suspiraba- y dijo: Cada siete días, cuando orabas prolijamente tus oraciones, sin olvidar ninguna palabra, yo esperaba. Como esperaron tus padres y tus hijos, tus maestros y tu mujer, tus compañeros y tus ángeles. Esperaba que preguntaras algo, que pidieras algo, que exigieras algo, que sintieras algo demasiado poderoso para ser controlado.
Esperaba que te encontraras o que te perdieras. Esperaba, como todos esperaron, que me necesitaras.
Pero me has dado a mí, regularmente, cada séptimo día lo mismo que has dado a la vida: una devoción vacía...
Tu eres el único fracaso imperdonable para la Creación: un hombre que no la cuestiona... "
Una vez que hayan leído el cuento les solicitamos reflexione sobre:
a- ¿Qué relación se puede establecer entre Tomás y el "alumno ideal" al que está orientada la educacion actual?
b- ¿Cómo tendríamos que actuar como docentes ?
c- ¿como vivimos nuestra experiencia como docentes, igual que Tomas?
Cuento aportado por Marcela del foro"educadorescreativos@gruposyahoo.com.ar"
miércoles, 25 de junio de 2008
25 de Junio “Día del Psicólogo Social”

En el aniversario del nacimiento de Enrique Pichon Rivière padre de la Psicología Social Argentina festejamos el “Día del Psicólogo Social”.
A todos los compañeros y colegas les deseo un reflexivo “Día del Psicólogo Social"
Desde la creación de la Psicología Social Argentina por E. P. Rivière, contamos con muchas Escuelas algunas privadas y otras oficiales. Contamos con la inclusión de muchos de nuestros profesionales en los distintos ámbitos de trabajo. Contamos con un profesorado en Ps. Social.
A su vez estamos con la resolución positiva (a primera instancia por lo menos) de algunos de los juicios presentados por los Psicólogos, el debate de la Ley de Ejercicio Profesional ante la Cámara, en Buenos Aires y el debate que están presentando conjuntamente los compañeros del Chaco.
Creo que reflexionando sobre el devenir de la Psicología Social, nuestra historia como profesionales da cuenta de la participación y el esfuerzo de muchos por llevar adelante lo planteado en su momento por Pichon, y redefinido por todos nosotros en este aquí y ahora.
Por eso (y sin dejar de ver todas las cosas que debemos seguir trabajando) podemos festejar orgullosos este nuevo “Día del Psicólogo Social"
Que tengamos las fuerzas necesarias y el amor para seguir siendo agentes de cambio y ver realizado el sueño de vivir en un mundo mejor. Un beso para todos
SER PSICOLOGO SOCIAL
Leer un grupo desde el ritmo de tu sangre,
buscar el barrio que se esconde en cada voz,
ser brevemente una mamá o padre muerto
y, cada vez que crece el otro, morir vos.
Ser el momento borboteante de la fuente que junta,
en claro puente de agua, napa y sol,
ser un camino que se pisa por un tiempo
para llegar adonde nunca entrarás vos.
Cruce de pueblos enredados en peleas
que en cada grupo se hacen rabia y discusión,
¿Cómo crear espacios nuevos a la vida,
campitos verdes donde el odio se haga amor?...
Lento trenzado de latidos y palabras
para que todos sean uno en creación
de un país nuevo en que mujeres y varones
compartan tiempos de alegría y de dolor.
Nuestro camino no es de rosas compañero,
pero no hay otro para mí ni para vos:
Nuestro vivir es un vivir entre otros,
Nuestra herramienta de trabajo, el corazón.
Alejandro Simonetti 1990
A todos los compañeros y colegas les deseo un reflexivo “Día del Psicólogo Social"
Desde la creación de la Psicología Social Argentina por E. P. Rivière, contamos con muchas Escuelas algunas privadas y otras oficiales. Contamos con la inclusión de muchos de nuestros profesionales en los distintos ámbitos de trabajo. Contamos con un profesorado en Ps. Social.
A su vez estamos con la resolución positiva (a primera instancia por lo menos) de algunos de los juicios presentados por los Psicólogos, el debate de la Ley de Ejercicio Profesional ante la Cámara, en Buenos Aires y el debate que están presentando conjuntamente los compañeros del Chaco.
Creo que reflexionando sobre el devenir de la Psicología Social, nuestra historia como profesionales da cuenta de la participación y el esfuerzo de muchos por llevar adelante lo planteado en su momento por Pichon, y redefinido por todos nosotros en este aquí y ahora.
Por eso (y sin dejar de ver todas las cosas que debemos seguir trabajando) podemos festejar orgullosos este nuevo “Día del Psicólogo Social"
Que tengamos las fuerzas necesarias y el amor para seguir siendo agentes de cambio y ver realizado el sueño de vivir en un mundo mejor. Un beso para todos
SER PSICOLOGO SOCIAL
Leer un grupo desde el ritmo de tu sangre,
buscar el barrio que se esconde en cada voz,
ser brevemente una mamá o padre muerto
y, cada vez que crece el otro, morir vos.
Ser el momento borboteante de la fuente que junta,
en claro puente de agua, napa y sol,
ser un camino que se pisa por un tiempo
para llegar adonde nunca entrarás vos.
Cruce de pueblos enredados en peleas
que en cada grupo se hacen rabia y discusión,
¿Cómo crear espacios nuevos a la vida,
campitos verdes donde el odio se haga amor?...
Lento trenzado de latidos y palabras
para que todos sean uno en creación
de un país nuevo en que mujeres y varones
compartan tiempos de alegría y de dolor.
Nuestro camino no es de rosas compañero,
pero no hay otro para mí ni para vos:
Nuestro vivir es un vivir entre otros,
Nuestra herramienta de trabajo, el corazón.
Alejandro Simonetti 1990
domingo, 8 de junio de 2008
Cuento: Haciendo escuelas?
Un conejo, un pájaro, un pez, una ardilla, un pato, etc., se reunieron parafundar un colegio y se sentaron a redactar el programa de estudios. Elconejo quería que en el programa se incluyera la carrera. El pájaro quisoque se incluyese la técnica de volar. El pez, la natación. La ardillainsistió en que debía agregarse el modo de trepar a los árboles en formaperpendicular. ¡-os demás animales también quisieron incluir su especialidaden el programa, de modo que anotaron todo y cometieron el glorioso error deexigir que todos los animales cursasen la totalidad de las materias. Elconejo era excelente en carrera; nadie corría tan bien corno él, pero leexigieron que aprendiera a volar como conveniente disciplina intelectual yemocional. Lo subieron entonces a un árbol y le ordenaron: "¡Vuela, conejo!"y el pobrecito se largó se quebró una pata y se fracturó el cráneo, quedócon una lesión cerebral y ya no pudo correr bien, de manera que en vez deobtener la máxima calificación en carrera obtuvo una inferior, y sacó lamínima en vuelo puesto que estaba aprendiendo. Y el consejo de estudioestaba feliz. Lo mismo le sucedió al pájaro, era capaz de volar por todaslas partes, dar volteretas y sacaba la nota, más alta, hasta que le pidieronque cavara hoyos en la tierra como un topo. Por supuesto que se quebró lasalas y el pico y no pudo volar más, pero sus maestros se contentaron conbajarle la calificación en vuelo, y así sucesivamente. ¿Y saben quién fue elalumno que dijo el discurso de despedida en la graduación?. Una anguilaretardada mental porque podía hacer casi todo relativamente bien. El búhoabandonó los estudios y ahora vota en contra de todos los impuestos quequieran implantarse para promover la educación..." .
Cuento presentado por Marce en educadorescreativos@gruposyahoo.com.ar
Cuento presentado por Marce en educadorescreativos@gruposyahoo.com.ar
lunes, 2 de junio de 2008
Haciendo Escuela
2 -BACHILLERATOS POPULARES Boletín quincenal N° 89 -
Desde hace algo más de seis años existen en nuestro país Bachilleratos Populares de jóvenes y adultos. Fueron creados en empresas recuperadas y organizaciones territoriales con el objetivo de impulsar la creación de escuelas populares.Las primeras experiencias en el conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires surgieron de la mano de cooperativas de docentes, investigadores y educadores populares que, junto con las organizaciones sociales, emprendieron la experiencia sin financiamiento ni reconocimiento oficial.
Desde la elección de los contenidos hasta el espacio de aprendizaje, las metodologías y la concepción general de un educación liberadora, se enfrenta con lo que establece normalmente la educación formal. La experiencia se retroalimenta con las luchas y por eso también todos los integrantes de los Bachilleratos Populares se consideran a sí mismos, ante todo, militantes sociales y políticos.
A partir de la iniciativa de la Cooperativa de Educadores e Investigadores Populares (CEIP) arranca el proceso alrededor del año 2001 con la idea de desarrollar una educación popular que entendiera la formación como parte de una militancia social. "Planteamos una currícula alternativa”, cuenta Ricardo, “el objetivo es la formación de sujetos políticos, que los compañeros puedan insertarse comunitariamente, en sus distintos barrios y organizaciones sociales. Llevamos una propuesta que no sea la neutralización de la educación sino el compromiso social y político."
El desafío es enorme porque se pretende romper con una forma de entender el aprendizaje, las relaciones entre los docentes y los estudiantes, las pedagogías formales pero al mismo tiempo organizar una herramienta reconocida legalmente.
Desde el comienzo, los Bachilleratos Populares pelean por el reconocimiento de títulos y por el financiamiento porque entienden que el Estado debe ser el único garante de la educación y que ésta debe estar en relación con la realidad de los barrios, de los trabajadores ocupados y desocupados. Los distintos Bachilleratos se nuclean en una Coordinadora, que vuelve posible que organizaciones distintas trabajen un proyecto educativo en común. “Con el correr del tiempo y la consolidación de la experiencia, en la InterBachilleratos nos dimos cuenta que era importante trabajar para propagar la experiencia e invitar a nuevas organizaciones a abrir su escuela. ”, cuenta Celeste del Bachillerato Simón Rodríguez en Las Tunas.
Hoy, ya son más de 20 las experiencias pedagógicas.* Muchas veces los Bachilleratos salieron a la calle para hacer oír sus reclamos, para mostrar su trabajo, su existencia. Tras una ardua lucha, en el año 2007 fueron “oficializados” algunos Bachilleratos en la Provincia de Buenos Aires, pero de manera ambigua, porque la propuesta no encaja en ninguna de las formas legales y burocráticas que hoy existen. "El tema es que nos están oficializando de una manera que no somos. Queremos un reconocimiento a nuestra propuesta política" afirma Lucía, docente del Bachillerato Popular IMPA.
En el 2008 ocurrió algo semejante en la Ciudad de Buenos Aires en lo relacionado al reconocimiento institucional. Por un lado está la lucha por el reconocimiento como Escuelas de Gestión Social, con todo lo que implica en cuanto al reconocimiento de los educadores, herramientas pedagógicas, metodologías y estructura. “Los Bachilleratos no somos ni escuelas públicas ni escuelas privadas y trabajamos con herramientas en las que creemos, como por ejemplo los equipos pedagógicos y no docentes individuales”, dice Marcelo del Bachillerato en Villa 21. Además está el problema del financiamiento. Los Bachilleratos pelean por que se los subvencione, al mismo tiempo que se reconozca que los educadores populares deben tener iguales derechos que el conjunto de los trabajadores de la educación.
El Estado busca resolver el problema con migajas. En todo caso, "rascando" recursos de donde se pueda para formalizar los Bachilleratos sólo de manera provisoria y ambigua. Como el reconocimiento oficial no se trabaja de manera integral, cada nueva experiencia popular que surge requiere un nuevo Plan de Lucha. "Los Bachilleratos no queremos llenar el bache que el Estado va dejando en la educación, nosotros queremos construir de otra forma", explican desde la Coordinadora, y por eso, insisten en exigir que el Estado financie estas iniciativas, terminando con la discriminación que implican los subsidios a las escuelas privadas, a los que no pueden acceder las mayorías.
* Bachillerato Popular Barracas al Sur, Bachillerato Popular Chilavert, Bachillerato Popular Darío Santillán, Bachillerato Popular IMPA, Bachillerato Popular La Argentina, Bachillerato Popular La Dignidad, Bachillerato Popular Maderera Córdoba, Bachillerato Popular MOI, Bachillerato Popular Villa 21/24, Bachillerato Popular en Roca Negra, Bachillerato Popular Simón Rodríguez, Bachillerato Popular El Telar, Bachillerato Popular 19 de diciembre, Bachillerato Popular Los Troncos, Bachillerato Popular Rodolfo Walsh, Bachillerato Popular Las Palmeras, Bachillerato Popular Tierra y Libertad, Bachillerato Popular UST Arbolito, entre otros.
Articulo presentado en http://www.prensade frente.org
Desde hace algo más de seis años existen en nuestro país Bachilleratos Populares de jóvenes y adultos. Fueron creados en empresas recuperadas y organizaciones territoriales con el objetivo de impulsar la creación de escuelas populares.Las primeras experiencias en el conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires surgieron de la mano de cooperativas de docentes, investigadores y educadores populares que, junto con las organizaciones sociales, emprendieron la experiencia sin financiamiento ni reconocimiento oficial.
Desde la elección de los contenidos hasta el espacio de aprendizaje, las metodologías y la concepción general de un educación liberadora, se enfrenta con lo que establece normalmente la educación formal. La experiencia se retroalimenta con las luchas y por eso también todos los integrantes de los Bachilleratos Populares se consideran a sí mismos, ante todo, militantes sociales y políticos.
A partir de la iniciativa de la Cooperativa de Educadores e Investigadores Populares (CEIP) arranca el proceso alrededor del año 2001 con la idea de desarrollar una educación popular que entendiera la formación como parte de una militancia social. "Planteamos una currícula alternativa”, cuenta Ricardo, “el objetivo es la formación de sujetos políticos, que los compañeros puedan insertarse comunitariamente, en sus distintos barrios y organizaciones sociales. Llevamos una propuesta que no sea la neutralización de la educación sino el compromiso social y político."
El desafío es enorme porque se pretende romper con una forma de entender el aprendizaje, las relaciones entre los docentes y los estudiantes, las pedagogías formales pero al mismo tiempo organizar una herramienta reconocida legalmente.
Desde el comienzo, los Bachilleratos Populares pelean por el reconocimiento de títulos y por el financiamiento porque entienden que el Estado debe ser el único garante de la educación y que ésta debe estar en relación con la realidad de los barrios, de los trabajadores ocupados y desocupados. Los distintos Bachilleratos se nuclean en una Coordinadora, que vuelve posible que organizaciones distintas trabajen un proyecto educativo en común. “Con el correr del tiempo y la consolidación de la experiencia, en la InterBachilleratos nos dimos cuenta que era importante trabajar para propagar la experiencia e invitar a nuevas organizaciones a abrir su escuela. ”, cuenta Celeste del Bachillerato Simón Rodríguez en Las Tunas.
Hoy, ya son más de 20 las experiencias pedagógicas.* Muchas veces los Bachilleratos salieron a la calle para hacer oír sus reclamos, para mostrar su trabajo, su existencia. Tras una ardua lucha, en el año 2007 fueron “oficializados” algunos Bachilleratos en la Provincia de Buenos Aires, pero de manera ambigua, porque la propuesta no encaja en ninguna de las formas legales y burocráticas que hoy existen. "El tema es que nos están oficializando de una manera que no somos. Queremos un reconocimiento a nuestra propuesta política" afirma Lucía, docente del Bachillerato Popular IMPA.
En el 2008 ocurrió algo semejante en la Ciudad de Buenos Aires en lo relacionado al reconocimiento institucional. Por un lado está la lucha por el reconocimiento como Escuelas de Gestión Social, con todo lo que implica en cuanto al reconocimiento de los educadores, herramientas pedagógicas, metodologías y estructura. “Los Bachilleratos no somos ni escuelas públicas ni escuelas privadas y trabajamos con herramientas en las que creemos, como por ejemplo los equipos pedagógicos y no docentes individuales”, dice Marcelo del Bachillerato en Villa 21. Además está el problema del financiamiento. Los Bachilleratos pelean por que se los subvencione, al mismo tiempo que se reconozca que los educadores populares deben tener iguales derechos que el conjunto de los trabajadores de la educación.
El Estado busca resolver el problema con migajas. En todo caso, "rascando" recursos de donde se pueda para formalizar los Bachilleratos sólo de manera provisoria y ambigua. Como el reconocimiento oficial no se trabaja de manera integral, cada nueva experiencia popular que surge requiere un nuevo Plan de Lucha. "Los Bachilleratos no queremos llenar el bache que el Estado va dejando en la educación, nosotros queremos construir de otra forma", explican desde la Coordinadora, y por eso, insisten en exigir que el Estado financie estas iniciativas, terminando con la discriminación que implican los subsidios a las escuelas privadas, a los que no pueden acceder las mayorías.
* Bachillerato Popular Barracas al Sur, Bachillerato Popular Chilavert, Bachillerato Popular Darío Santillán, Bachillerato Popular IMPA, Bachillerato Popular La Argentina, Bachillerato Popular La Dignidad, Bachillerato Popular Maderera Córdoba, Bachillerato Popular MOI, Bachillerato Popular Villa 21/24, Bachillerato Popular en Roca Negra, Bachillerato Popular Simón Rodríguez, Bachillerato Popular El Telar, Bachillerato Popular 19 de diciembre, Bachillerato Popular Los Troncos, Bachillerato Popular Rodolfo Walsh, Bachillerato Popular Las Palmeras, Bachillerato Popular Tierra y Libertad, Bachillerato Popular UST Arbolito, entre otros.
Articulo presentado en http://www.prensade frente.org
lunes, 5 de mayo de 2008
Maestra, no quiero aprender la "P"

No puedo quedarme dormido, doy vueltas en la cama, miro el techo, le cuento los agujeros, por donde se mete la luna y el agua cuando llueve. Me volteo y me asomo para ver los zapatos nuevos y el uniforme colgado en el clavito. Esta noche es lenta como la noche que se llevaron a Pedro, mi hermano, tengo un susto en la barriga y tengo miedo de aprender la ¨P¨.
Cuando llegamos esta tarde, mi mamá entró rápido para la cocina, montó la perolita del café con un poquito que había quedado de la mañana, se lo tomó, se puso las manos en la cabeza, se apoyó en la pared y rompió a llorar; siempre llora después de tomar café. Entró la señora Blanca.
¿María cómo dejaste a Pedro?Bien, dentro de lo posible-, le contestó mi mamá, secándose la cara con el trapito de agarrar las ollas.Buscó en el cuarto el pantalón, la camisa del uniforme y la plancha, mientras la señora Blanca le hablaba.¿Y eso, por fin le pudiste comprar el uniforme?Sí, por fin le pude comprar el uniforme, mañana le toca ir para la escuela, vamos a ver si la maestra lo aguanta-, le respondió mi mamá.
Seguramente, cuando mi mamá me fue a inscribir, se lo dijo a la maestra, que yo era insoportable, que todo el día me la pasaba en la calle jugando pelota, porque ella siempre me dice que me gusta lo malo, que salimos igual a mi papá.
-¡Vamos a ver si a este le gusta estudiar!.., y no se escapa de la escuela para ir a matar pájaros, como hacía Pedro.
La señora Blanca me puso las manos en la cabeza, me sacudió los cabellos y comentó en voz baja:- ¡Estos muchachos sí que echan vaina!-, y se fue.
Mientras mi mamá planchaba yo recordaba lo que mi hermano me había dicho en la mañana:Chamo, mañana vas pa` la escuela, ¡qué arrecho! Se puso como triste, se calló un ratico y después me contó:
- "A mí me gustaba la escuela; siempre que pasaba por allí me quedaba viendo a los muchachos jugando en la cancha. La noche antes de ir a la escuela estaba contento, mi mamá me había planchado el uniforme y tenía zapatos nuevos, me tocó la maestra LUISA ¡ Maestra p`arrecha!
¡Mira tú, métete la camisa por dentro, amárrate las trenzas y ponte en la fila!¿Yo?¡Sí, tú!
Todos los días, antes de entrar al salón, se paraba como un soldado... bueno, después de hablar y reírse con los otros maestros, se ponía seria y comenzaba a dar gritos.
-¡Pedro cállate, haz la fila! ¡Métete la camisa por dentro, amárrate las trenzas! ¡Mira mijito deja de hablar! ¡No van a entrar hasta que no se callen y formen como es debido!
Después, en el salón, llenaba la pizarra de letras y decía: -¡Saquen el cuaderno, el lápiz, y copien!
Al salir, se paraba en la puerta y nos decía: - ¡A ver si mañana hacen algo, hoy se portaron malísimo! ¡Tú, Pedro, eres un desastre, a ver si te acomodas!
Repetí el primer grado, no aprendí a leer, ni a escribir, ni a copiar. La maestra siempre le mandaba notas en el cuaderno a mi mamá: "El niño no sabe leer, el niño no quiso hacer nada, el niño no se supo la lección".
Al principio, se las enseñaba a mi mamá, pero como me caía a palos, después, arrancaba la hoja. Una vez la maestra le mandó un mensaje: "Ayude al niño con las lecciones". Esa no la arranqué, pensé que me podía ser útil. Cuando logró descifrar el mensaje, -porque mi mamá no sabe leer muy bien que se diga-, se sentó conmigo y una tabla en la mano.
-Mira Pedro, por lo menos apréndete la "P" de Pedro, o la de palo, el que vas a llevar si no prestas atención.
Y eso fue verdad, he llevado el palo parejo. Esa "p" me ha atormentado la vida. Peleas, Policía, PTJ, Putas, y todo por la "P". Por "P" de ¡Pendejo! Por no querer estudiar, por "P" de Parrandero, de Peleador, ahora me toca pagar con "P" de Preso.
Pedro se había quedado con todas las ilusiones de la vida, allí trancado, pero ahora sin la "P" de poder salir.
Maestra, ¿Será que yo voy a ser como Pedro? ¿Y, usted, como su maestra..., que nunca vieron nada buenoen él y él nunca vio nada bueno en la Escuela?
Ahora, montado en mi cama, agachándome a cada rato para ver mis zapatos nuevos y volteando a ver mi uniforme colgado en el clavito, pienso en usted... ¿Será que me va a recibir con una sonrisa cada mañana?.... Que me tome de la mano cuando esté perdido, que me abrace cuando me vea triste o cuando logre descubrir que me encanta aprender... ¿Será maestra, que usted tenga para nosotros un hermoso salón, lleno de cuentos, libros bonitos y figuras en la pared?... Me dejará usar mis colores nuevos, podré pintar mi casita, mi mata de mango y mi perrito. Maestra, será que tú le escribirás a mi mamá para decirle:
"Cada día el niño aprende algo nuevo. La felicito señora, tiene un hijo maravilloso".
Maestra, ¿Será que me encontraré en la cartelera mi nombre, mi foto con una palabrota "BIENVENIDOS NIÑOS", amantes de la buena lectura, trabajadores, estudiosos, prósperos, productivos, participativos? Así conoceré otras palabras por "P", y conoceré la "S" de solidaridad, de sabiduría: la "L" de libertad y la "F" de felicidad...!!
¡Buenas noches maestra, hasta mañana!
Consuelo J. Velásquez
(En memoria de Daniel a quien le mataron su cuerpo, quince días después de salir de la cárcel, y le asesinaron su espíritu, mucho antes.)
A los padres, a los maestros, con el propósito de que abonen la tierra, siempre con palabras dulces en sus corazones; arranquen con cuidado la maleza, y rieguen con sabiduría las bondades de los niños. Ellos son maravillosos!!!.
Cuando llegamos esta tarde, mi mamá entró rápido para la cocina, montó la perolita del café con un poquito que había quedado de la mañana, se lo tomó, se puso las manos en la cabeza, se apoyó en la pared y rompió a llorar; siempre llora después de tomar café. Entró la señora Blanca.
¿María cómo dejaste a Pedro?Bien, dentro de lo posible-, le contestó mi mamá, secándose la cara con el trapito de agarrar las ollas.Buscó en el cuarto el pantalón, la camisa del uniforme y la plancha, mientras la señora Blanca le hablaba.¿Y eso, por fin le pudiste comprar el uniforme?Sí, por fin le pude comprar el uniforme, mañana le toca ir para la escuela, vamos a ver si la maestra lo aguanta-, le respondió mi mamá.
Seguramente, cuando mi mamá me fue a inscribir, se lo dijo a la maestra, que yo era insoportable, que todo el día me la pasaba en la calle jugando pelota, porque ella siempre me dice que me gusta lo malo, que salimos igual a mi papá.
-¡Vamos a ver si a este le gusta estudiar!.., y no se escapa de la escuela para ir a matar pájaros, como hacía Pedro.
La señora Blanca me puso las manos en la cabeza, me sacudió los cabellos y comentó en voz baja:- ¡Estos muchachos sí que echan vaina!-, y se fue.
Mientras mi mamá planchaba yo recordaba lo que mi hermano me había dicho en la mañana:Chamo, mañana vas pa` la escuela, ¡qué arrecho! Se puso como triste, se calló un ratico y después me contó:
- "A mí me gustaba la escuela; siempre que pasaba por allí me quedaba viendo a los muchachos jugando en la cancha. La noche antes de ir a la escuela estaba contento, mi mamá me había planchado el uniforme y tenía zapatos nuevos, me tocó la maestra LUISA ¡ Maestra p`arrecha!
¡Mira tú, métete la camisa por dentro, amárrate las trenzas y ponte en la fila!¿Yo?¡Sí, tú!
Todos los días, antes de entrar al salón, se paraba como un soldado... bueno, después de hablar y reírse con los otros maestros, se ponía seria y comenzaba a dar gritos.
-¡Pedro cállate, haz la fila! ¡Métete la camisa por dentro, amárrate las trenzas! ¡Mira mijito deja de hablar! ¡No van a entrar hasta que no se callen y formen como es debido!
Después, en el salón, llenaba la pizarra de letras y decía: -¡Saquen el cuaderno, el lápiz, y copien!
Al salir, se paraba en la puerta y nos decía: - ¡A ver si mañana hacen algo, hoy se portaron malísimo! ¡Tú, Pedro, eres un desastre, a ver si te acomodas!
Repetí el primer grado, no aprendí a leer, ni a escribir, ni a copiar. La maestra siempre le mandaba notas en el cuaderno a mi mamá: "El niño no sabe leer, el niño no quiso hacer nada, el niño no se supo la lección".
Al principio, se las enseñaba a mi mamá, pero como me caía a palos, después, arrancaba la hoja. Una vez la maestra le mandó un mensaje: "Ayude al niño con las lecciones". Esa no la arranqué, pensé que me podía ser útil. Cuando logró descifrar el mensaje, -porque mi mamá no sabe leer muy bien que se diga-, se sentó conmigo y una tabla en la mano.
-Mira Pedro, por lo menos apréndete la "P" de Pedro, o la de palo, el que vas a llevar si no prestas atención.
Y eso fue verdad, he llevado el palo parejo. Esa "p" me ha atormentado la vida. Peleas, Policía, PTJ, Putas, y todo por la "P". Por "P" de ¡Pendejo! Por no querer estudiar, por "P" de Parrandero, de Peleador, ahora me toca pagar con "P" de Preso.
Pedro se había quedado con todas las ilusiones de la vida, allí trancado, pero ahora sin la "P" de poder salir.
Maestra, ¿Será que yo voy a ser como Pedro? ¿Y, usted, como su maestra..., que nunca vieron nada buenoen él y él nunca vio nada bueno en la Escuela?
Ahora, montado en mi cama, agachándome a cada rato para ver mis zapatos nuevos y volteando a ver mi uniforme colgado en el clavito, pienso en usted... ¿Será que me va a recibir con una sonrisa cada mañana?.... Que me tome de la mano cuando esté perdido, que me abrace cuando me vea triste o cuando logre descubrir que me encanta aprender... ¿Será maestra, que usted tenga para nosotros un hermoso salón, lleno de cuentos, libros bonitos y figuras en la pared?... Me dejará usar mis colores nuevos, podré pintar mi casita, mi mata de mango y mi perrito. Maestra, será que tú le escribirás a mi mamá para decirle:
"Cada día el niño aprende algo nuevo. La felicito señora, tiene un hijo maravilloso".
Maestra, ¿Será que me encontraré en la cartelera mi nombre, mi foto con una palabrota "BIENVENIDOS NIÑOS", amantes de la buena lectura, trabajadores, estudiosos, prósperos, productivos, participativos? Así conoceré otras palabras por "P", y conoceré la "S" de solidaridad, de sabiduría: la "L" de libertad y la "F" de felicidad...!!
¡Buenas noches maestra, hasta mañana!
Consuelo J. Velásquez
(En memoria de Daniel a quien le mataron su cuerpo, quince días después de salir de la cárcel, y le asesinaron su espíritu, mucho antes.)
A los padres, a los maestros, con el propósito de que abonen la tierra, siempre con palabras dulces en sus corazones; arranquen con cuidado la maleza, y rieguen con sabiduría las bondades de los niños. Ellos son maravillosos!!!.
lunes, 21 de abril de 2008
NOSOTROS Y LOS MIEDOS DE LA VIOLENCIA ESCOLAR
La violencia atravesando los distintos planos de la vida escolar no es un problema nuevo para los docentes.Esa preocupación ha quedado largamente reflejada en este turbulento contexto social en el cual docentes, alumnos y padres ponen de manifiesto su inquietud por como abordar las situaciones violenta en la escuela.
Se hace necesario tomar el tema luego de 25 años de mi labor como docente, ya que surge como un emergente que atraviesa a toda la institución, desde los vínculos hasta las relaciones sociales de los barrios que forman parte de la geografía en la institución escolar.Sería importante tener en cuenta cuando una situación violenta es patológica y cuando se trata de una interacción que puede generarla, de manera de poder realizar una tarea preventiva en el rol docente, con redes vínculares ,articuladas por una comunicación fluida. Podriamos representar el espacio escolar como ubicado en una imaginaria ''línea de fuego'" por la que cruzan, en distintas direcciones múltiples violencias que aquejan al conjunto de la sociedad.Violencia cotidiana, como efecto del sistema socio-económico y del sistema político-social Negando reclamos legitimos, violentación por parte de los dispositivos burocráticos y formalistas de la institución educativa, sobre docentes y alumnos, frustrando de manera sistemática la situación de aprendizaje.
La violencia y la agresión se estimulan en lugares rígidos, que no se pueden modificar , en donde el chico choca contra normas, choca contra las paredes, choca contra otro chico, choca contra el maestro y los maestros chocan entre si para mantener el trabajo, mantener a los alumnos dentro de la escuela.Los docentes no trabajamos con cosas, establecemos una relación vincular con los alumnos.Si no existe esa relación no hay proceso de enseñanza -aprendizaje. En algunos casos el chico expresa el conflicto mediante la palabra, pero en otros casos no lo manifiesta o nolo hace con palabras sino con acciones negativas para el resto de la gente. Este conflicto impacta sobre el proceso de enseñanza aprendizaje, pero también sobre la salud del docente. En muchos casos éstos con discursos y actitudes muestran una forma de actuar, muy similar al sector dominante. Dicho docente al tener que personificar la ley, la regla la norma aún en contra de su parecer, tiene que estar representando todo eso.Y justamente eso los coloca en un lugar incómodo donde recibe hostilidad.
Desde la perspectiva de opiniones podemos agregar al P.Social A.Moffat también marca la incidencia de una formación inadecuada;'"El docente está formado para una realidad donde la escuela existía como espacio donde alguien venía deseoso de aprender los símbolos.Esa formación no ha sido cambiada, no le ha enseñado karate psicológico como para poder manejar esto que hoy pasa. Llegan desarmados a la escuela como los chicos fueron a las Malvinas.Iban al frío a pelear con borceguíes de cartón.
Los maestros actuales están e una situación asi. Formados con unas normativas operacionales de hace 30-40 años donde las blancas palomitas, llamadas por una campanita, entraban a la escuela para recibir el amor de la maestra. Bueno, hoy las palomitas están todas revolcadas, sin plumas, a la campana se la afanaron, y la maestra está con los pelos parados, desesperada. Creo que hay que ser medio héroe para ser maestro en este momento"'.-
Violencia escolar es el nuevo nombre que le dimos a la vieja indisciplina, pero ahora se trata de una indisciplina exagerada , ilimitada, agresiva. A pesar de todo muchas escuelas públicas y privadas logran controlar la violencia sin recurrir al derecho penal sino por medio de la educación.Es la única salida; permitir que los docentes utilicen sus herramientas pedagógicas e institucionales para desarrollar con libertad sus capacidades educativas y que vuelvan a poner a la escuela en función de los intereses y expectativas de logros de toda la comunidad educativa.
Tal vez la pregunta que aquí surge es como hablar de la convivencia cuando lo que predomina es la violencia.En los últimos tiempos parece que es éste un flagelo que crece en el interior de las instituciones, en las familias, en la calles.Sin pretender abarcar la totalidad de un hecho complejo, resulta importante marcar que lo llamados "hechos de violencia" en Escuelas esconden muchas veces la falta de acuerdos para la convivencia, el predominio de una organización vertical, piramidal e inconsulta y el encerramiento,material y relacional que se pone en evidencia.Una posibilidad de transformar a la escuela en un ámbito de convivencia, creatividad y producción es un consenso con los profesionales de la educación, la institución, la familia y la sociedad en su conjunto, para lograr un cambio de calidad en forma complementaria, asociando las interacciones de la vida cotidiana, para lograr seres libres en un sistema de convivencia que signifique valorar lo personal y lo social.
Agosto de 2003 - Gerardo Vidal
Profesor de Grabado, Psicólogo Social, Psicodramatista, Director de Teatro.
(Extracto de NOSOTROS Y LOS MIEDOS DE LA VIOLENCIA ESCOLAR, publicado en la Biblioteca virtual de Insercion -http://www.insercion.com.ar/)
Se hace necesario tomar el tema luego de 25 años de mi labor como docente, ya que surge como un emergente que atraviesa a toda la institución, desde los vínculos hasta las relaciones sociales de los barrios que forman parte de la geografía en la institución escolar.Sería importante tener en cuenta cuando una situación violenta es patológica y cuando se trata de una interacción que puede generarla, de manera de poder realizar una tarea preventiva en el rol docente, con redes vínculares ,articuladas por una comunicación fluida. Podriamos representar el espacio escolar como ubicado en una imaginaria ''línea de fuego'" por la que cruzan, en distintas direcciones múltiples violencias que aquejan al conjunto de la sociedad.Violencia cotidiana, como efecto del sistema socio-económico y del sistema político-social Negando reclamos legitimos, violentación por parte de los dispositivos burocráticos y formalistas de la institución educativa, sobre docentes y alumnos, frustrando de manera sistemática la situación de aprendizaje.
La violencia y la agresión se estimulan en lugares rígidos, que no se pueden modificar , en donde el chico choca contra normas, choca contra las paredes, choca contra otro chico, choca contra el maestro y los maestros chocan entre si para mantener el trabajo, mantener a los alumnos dentro de la escuela.Los docentes no trabajamos con cosas, establecemos una relación vincular con los alumnos.Si no existe esa relación no hay proceso de enseñanza -aprendizaje. En algunos casos el chico expresa el conflicto mediante la palabra, pero en otros casos no lo manifiesta o nolo hace con palabras sino con acciones negativas para el resto de la gente. Este conflicto impacta sobre el proceso de enseñanza aprendizaje, pero también sobre la salud del docente. En muchos casos éstos con discursos y actitudes muestran una forma de actuar, muy similar al sector dominante. Dicho docente al tener que personificar la ley, la regla la norma aún en contra de su parecer, tiene que estar representando todo eso.Y justamente eso los coloca en un lugar incómodo donde recibe hostilidad.
Desde la perspectiva de opiniones podemos agregar al P.Social A.Moffat también marca la incidencia de una formación inadecuada;'"El docente está formado para una realidad donde la escuela existía como espacio donde alguien venía deseoso de aprender los símbolos.Esa formación no ha sido cambiada, no le ha enseñado karate psicológico como para poder manejar esto que hoy pasa. Llegan desarmados a la escuela como los chicos fueron a las Malvinas.Iban al frío a pelear con borceguíes de cartón.
Los maestros actuales están e una situación asi. Formados con unas normativas operacionales de hace 30-40 años donde las blancas palomitas, llamadas por una campanita, entraban a la escuela para recibir el amor de la maestra. Bueno, hoy las palomitas están todas revolcadas, sin plumas, a la campana se la afanaron, y la maestra está con los pelos parados, desesperada. Creo que hay que ser medio héroe para ser maestro en este momento"'.-
Violencia escolar es el nuevo nombre que le dimos a la vieja indisciplina, pero ahora se trata de una indisciplina exagerada , ilimitada, agresiva. A pesar de todo muchas escuelas públicas y privadas logran controlar la violencia sin recurrir al derecho penal sino por medio de la educación.Es la única salida; permitir que los docentes utilicen sus herramientas pedagógicas e institucionales para desarrollar con libertad sus capacidades educativas y que vuelvan a poner a la escuela en función de los intereses y expectativas de logros de toda la comunidad educativa.
Tal vez la pregunta que aquí surge es como hablar de la convivencia cuando lo que predomina es la violencia.En los últimos tiempos parece que es éste un flagelo que crece en el interior de las instituciones, en las familias, en la calles.Sin pretender abarcar la totalidad de un hecho complejo, resulta importante marcar que lo llamados "hechos de violencia" en Escuelas esconden muchas veces la falta de acuerdos para la convivencia, el predominio de una organización vertical, piramidal e inconsulta y el encerramiento,material y relacional que se pone en evidencia.Una posibilidad de transformar a la escuela en un ámbito de convivencia, creatividad y producción es un consenso con los profesionales de la educación, la institución, la familia y la sociedad en su conjunto, para lograr un cambio de calidad en forma complementaria, asociando las interacciones de la vida cotidiana, para lograr seres libres en un sistema de convivencia que signifique valorar lo personal y lo social.
Agosto de 2003 - Gerardo Vidal
Profesor de Grabado, Psicólogo Social, Psicodramatista, Director de Teatro.
(Extracto de NOSOTROS Y LOS MIEDOS DE LA VIOLENCIA ESCOLAR, publicado en la Biblioteca virtual de Insercion -http://www.insercion.com.ar/)
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